Guión sin sorpresas a pesar de la intención, y por si acaso había alguna duda, el propio cartel de la película nos da la clave, absolutamente innecesario, por otro lado. No queda clara la trama por la que comienza todo, ese oscuro pasado de trepa por un puesto en el que una mujer sexy parece ser la clave, que no sería mal comienzo si de verdad fuera una historia negra de ambición y asesinato, tración y locura. Desde el primer moemento, nos da excesivos detalles para saberlo, el personaje de Solá es ese lado ocuro que anda dormido en la mediocre y gris vida de Sbaraglia, esa réplica que hará que cambie su personalidad, suponemos que en algún momento fue, y le convierta en el tiburón de los negocios que realmente quiere ser y parece que no se atreve. El personaje de la amorosa mujer, psicóloga argentina, y con un desdoblemiento de la personalidad en casa, paradoja floja, termina siendo realmente fácil dejarla fuera de sitio con un argumento manido sobre la controladora esposa cuando debe estar claro que el muchacho desbaría y que debería haber sacado su profesionalidad en ese momento, una mujer inteligente al lado de un ejecutivo agresivo.
En fin, otra peli para olvidar










