Malas críticas para esta adaptación de un cómic que se presentó en Cannes el año pasado. Una peli sobre la sehumanización en las ciudades, la soledad, el miedo a la misma, la incapacidad de relacionarse en un mundo frío, la objetualización de las personas. Y qué mejor que elegir a una muñeca hinchable que es le representación clásica de la mujer objeto, de la sumisón, “lo que quieras, para eso me han hecho” es la forma que tiene de declarar su amor. Y su amo la pide volver a su estado anterior, en el que no hablaba, no exigía, no daba problemas. Una historia de una muñeca que descubre el mundo por primera vez y lo que descubre no es del todo hermoso. Una escena retomada del Niebla de Unamuno en el que se va a buscar a quien la creó, para no hallar ninguna respuesta satisfactoria. Hay quien le ha recordado a Amelie, no estoy de acuerdo: no toda película cuya protagonista sea una mujer con corazón y cierta inocencia debemos englobarlas en la misma clasificación. El ambiente aquí es mucho menos mágico, en absoluto positivo, Amelie es una mujer independiente con un plan, Air Doll es una muñeca perdida sin rumbo fijo que acaba en la basura.
{septiembre 25, 2010}
Air Doll


