No la puedo calificar más que como imprescindible. Toda una lección de lo que está pasando, de lo que ha pasado y de lo que se nos avecina a no ser que hagamos algo. Y es genial el final, tan patriótico que nadie pone en duda la intención del film, no son unos rojos antiamericanos quien pone en duda el sistema, los mercados y a quienes hablan en su nombre, son verdaderos patriotas que se preocupan por la gente y por el país frente a los verdaderos criminales. Escribiría a Ferguson para que me explicara por qué los países europeos que pedían la regularización keinessiana aora aplican medidas desreguladoras en nombre de los mercados y bajo el miedo de una mala calificación de Moody´s. Que nos cuenten que después de las subprime las deudas nacionales es el nuevo producto financiero con lo que especular y que Grecia, Irlanda, Portugal y… son las nuevas víctimas. ¿Nadie va a decir basta?




