Divertidísima parodia del género. Si desde el comienzo las pelis de terror han tenido una lectura muy política, asociando la de George A. Romero a la Guerra Fría, a que el enemigo lo tenemos dentro de nuestras fronteras, a un virus que puede dejar Inglaterra aislada, a la tecnologización excesiva, la selva… el terror puede llegarnos desde cualquier lado, aquí tenemos un planteamiento distinto: esta es una película geek para geeks. Un representante red neck clásico como es Harrelson, un representante del judío, más cercano a la imagen que tenemos de Allen, inteligente, neurótico, divertido e inseguro, la infancia nada inocente y una mujer segura de sí misma, pero que al final tiene que ser rescatada, porque a todos los geeks les gustaría superar sus inseguridades y terminar llevándose a la chica como en una película de Bogart. Cuatro personajes aderezados de multitud de zombies que no caminan, esprintan, que son inteligentes, y que se deriban de algo tan concreto como el mal de las vacas locas (para qué destrozarse buscando una conspiración gubernamental que se ha ido de las manos, la causa es lo menos importante). Así que vemos cómo los miedos de toda una generación de postadolescentes sobre cómo relacionarse con una chica, todos esos chavales que no saben cómo comunicarse con el mundo si no es a través de la net, se ven abrumados la noche que suena el timbre y aparece la mujer de sus sueños, que termina convirtiéndose en una pesadilla.
Increible el cameo de Bill Murray. Y no digo más para no destriparos uno de los momentos más divertidos de la peli.






